Cómo ser abogado: pros, contras, requisitos y qué estudiar en 2021

La abogacía es una profesión de gran reconocimiento y con una amplia aceptación en nuestra sociedad. Estos profesionales desempeñan una función social, defendiendo los intereses de las personas en los tribunales.

¿Te gustaría saber qué se necesita para ejercer como abogado? A continuación encontrarás toda la información que necesitas.

¿Qué hay que estudiar para ser abogado?

Para ser abogado en primer lugar es necesario tener el título de Grado o Licenciatura en Derecho. Después se necesita obtener el Máster de Acceso a la Abogacía.

¿Es necesario hacer un master para ser abogado?

Sí, para ejercer como abogado en la actualidad es necesario contar con el Máster de Acceso a la Abogacía. Es una profesión regulada en España, por lo que es obligatorio contar con un máster habilitante para su ejercicio. Por ejemplo, este máster de acceso a la abogacía online, está centrado en la preparación de las pruebas para ser abogado.

El Máster de Acceso a la Abogacía se puede hacer tanto de forma presencial como online, en universidades públicas y privadas, y también en escuelas de práctica jurídica.

Este máster está compuesto por 90 créditos ECTS, y dura uno o dos años. Puede incluir prácticas en bufetes de abogados, entidades o instituciones.

Y después de terminar el máster hay que aprobar el examen de acceso a la abogacía que convoca el Ministerio de Justicia, para poder inscribirse en un colegio de abogados.

Pros y contras de ser abogado

La abogacía es una profesión de gran responsabilidad, y como tal conlleva una serie de aspectos positivos y negativos:

Ventajas de ser abogado

  • Es una profesión en la que se ofrece un servicio público y que requiere mucha vocación, por lo que a nivel emocional puede ser muy satisfactoria, al ayudar a otras personas.
  • Los abogados gozan de mucho prestigio y son muy respetados por la sociedad.
  • La abogacía es una profesión con muchas opciones de inserción laboral, ya que el abogado puede trabajar de manera independiente montando su propio despacho, puede prestar sus servicios para el bufete de otra persona, trabajar en una empresa, y también opositar para formar parte del cuerpo jurídico de alguna administración.
  • Los ingresos de estos profesionales suelen ser altos, si bien es cierto que esto depende del ámbito dentro del cual desarrollen su actividad.
  • Trabajar como abogado requiere tener unas habilidades de comunicación y negociación, que son cualidades muy útiles también en la vida personal.

Desventajas de ser abogado

  • Para ser abogado es necesario realizar unos estudios intensos y que por lo tanto requieren bastante sacrificio.
  • Se trata de una profesión que necesita mucha dedicación, ya que hay que prestar mucha atención a los clientes.
  • El abogado suele sufrir bastante estrés, ya que como hemos visto, esta es una profesión que supone mucha implicación.

Requisitos para ser abogado

Si quieres ser abogado tendrás que cumplir los siguientes requisitos:

  • Tener la Licenciatura o el Grado en Derecho.
  • Haber realizado el Máster de Acceso a la Abogacía.
  • Aprobar el examen de acceso a la abogacía convocado por el Ministerio de Justicia.
  • Formar parte de un colegio de abogados.

¿Es recomendable la especialización en la abogacía?

Si bien para ser abogado no es necesario especializarse en ninguna rama del Derecho, sí es aconsejable hacerlo para marcar la diferencia con otros profesionales del mismo sector.

A día de hoy existe una amplia gama de estudios de postrados jurídicos que dan la posibilidad de profundizar en distintas materias, como el Derecho laboral o el Derecho penal económico entre otras muchas.

Cualidades y habilidades que debes tener para ser abogado

Es importante que los abogados tengan capacidad de negociar y adaptarse a distintas situaciones, y que sean personas persuasivas, perseverantes y analíticas. También es fundamental que sepan manejar adecuadamente la incertidumbre.

Al contar con todas estas características, el abogado será capaz de defender la postura de su cliente con argumentos de peso, podrá sacar conclusiones rápidamente, cuestionar otros argumentos y gestionar situaciones complejas de la mejor forma posible.

¿Dónde puedo trabajar cómo abogado?

Existen distintas opciones a la hora de trabajar como abogado, a las que hemos apuntado ya:

  • Se puede abrir un bufete propio, siendo uno mismo quien lo dirige. Esta opción conlleva un gran nivel de responsabilidad, pero permite una mayor autonomía que si se trabaja para otro despacho. Además suele suponer mayores ingresos.
  • Otra opción es emplearse en el bufete de otro abogado. En este caso no se asumen los riesgos propios de un negocio, pero no se aspira a ganar más que el sueldo acordado. Además hay que respetar las directrices de otra persona.
  • Por otro lado existen distintas administraciones que convocan oposiciones específicas para abogados. Es el caso por ejemplo del Cuerpo de Abogados del Estado o el Cuerpo Jurídico de la Armada.
  • También existe la posibilidad de trabajar en el sector privado, como abogado de una empresa.

Abogados de oficio: ¿qué se necesita para trabajar?

Los abogados en ejercicio pueden solicitar formar parte del turno de oficio. Es la llamada justicia gratuita, que supone dar asistencia letrada a un cliente con pocos recursos económicos y que por lo tanto no va a pagar por este servicio, siendo el Estado quien se encargue de pagar al abogado de oficio.

Es sabido que el turno de oficio deja pocos ingresos a los abogados en comparación con los servicios que prestan de forma privada. Sin embargo es una buena vía para conseguir darse a conocer entre un mayor número de clientes, y para ganar prestigio dentro de la profesión.

Pues bien, los requisitos para trabajar como abogado de oficio son los siguientes:

  • Tener la residencia habitual y un despacho abierto en el ámbito de aquel colegio en el que se quiera ejercer el turno de oficio. En aquellos casos en los que el colegio haya establecido demarcaciones territoriales especiales, el abogado tendrá que tener su despacho en dicha demarcación, salvo dispensa excepcional de la junta de gobierno del colegio para un servicio más eficaz y mejor organizado.
  • Acreditar un periodo mínimo de tres años de ejercicio efectivo de la abogacía.
  • Disponer del diploma del curso de Escuela de Práctica Jurídica o de cursos equivalentes que hayan sido homologados por el colegio de abogados correspondiente. O bien haber superado los cursos o las pruebas de acceso a los servicios de turno de oficio y asistencia letrada establecidas por las juntas de gobierno de los colegios de abogados.  La junta de gobierno del colegio podrá dispensar este requisito cuando el solicitante acredite una serie de méritos y circunstancias que pongan de manifiesto que cuenta con la capacidad necesaria para trabajar en el turno de oficio.

Abogados del Estado: ¿qué se necesita para trabajar?

El Cuerpo de Abogados del Estado está formado por abogados que representan y defienden los intereses del Estado y sus organismos autónomos en aquellos procesos judiciales en los que aquel es parte. Este cuerpo forma parte del Ministerio de Justicia.

Para acceder al Cuerpo de Abogados del Estado hay que superar unas oposiciones libres, para lo cual a su vez es necesario tener la Licenciatura o el Grado en Derecho.

Y por otro lado, para colegiarse y ejercer hay que contar con un máster que dé la posibilidad de superar la prueba de acceso a la abogacía.

Con respecto a los requisitos para acceder a las oposiciones para el Cuerpo de Abogados del Estado, es necesario lo siguiente:

  • Tener la nacionalidad española.
  • Haber cumplido la mayoría de edad y no haber llegado a la edad de jubilación.
  • Contar con la Licenciatura o el Grado en Derecho. Si el título se ha obtenido en un país extranjero, habrá que acreditar que se cuenta con la homologación o el certificado de equivalencia correspondiente.
  • No padecer ninguna enfermedad o limitación física o psíquica que resulte incompatible con el desempeño de las funciones del puesto.
  • No haber sido separado por expediente disciplinario del servicio de cualquiera de las Administraciones públicas, ni haber sido inhabilitado para realizar funciones públicas.

De forma general podemos concluir que la abogacía es una profesión que requiere una alta vocación, pero que las personas que se dedican a ella suelen mostrarse satisfechas y realizadas en el plano laboral.

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