¿Se puede bajar el sueldo a un trabajador?

En el terreno laboral, la remuneración de los trabajadores constituye la piedra angular sobre la que se asienta su estabilidad económica. No obstante, existen circunstancias bajo las cuales el empleador puede hallarse en la encrucijada de tener que recortar costes, y aquí el sueldo de sus empleados aparece en el punto de mira. La cuestión de si es posible rebajar el salario a un trabajador se convierte en un asunto delicado que requiere un delicado equilibrio entre derechos laborales y necesidades empresariales.

Ciertamente, la posibilidad de reducir la retribución que percibe un empleado no es un mar que se pueda navegar sin una brújula legal. La legislación laboral española, que se rige por el principio de irrenunciabilidad de derechos, pone coto a esta práctica, entendiéndola como una modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Pero, ¿bajo qué condiciones puede un empleador emprender este viaje sin naufragar en las aguas de lo ilegal?

Legislación vigente sobre la reducción salarial

El tejido normativo español ha tejido una red que pretende proteger los derechos de los trabajadores, pero también da cabida a que las empresas puedan adaptarse a las circunstancias de viento en contra. Dentro de este marco, el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores brinda la posibilidad de modificar las condiciones de trabajo, incluidas las remunerativas, siempre que existan razones económicas, técnicas, organizativas o de producción que lo justifiquen.

Condiciones para una bajada de sueldo justificada

Para que se acepte una disminución salarial, la empresa debe argumentar y demostrar que se dan las circunstancias mencionadas anteriormente. Además, se debe seguir un procedimiento específico que incluye la consulta con los representantes de los trabajadores, durante un periodo de negociación no inferior a 15 días. Esto no es una patente de corso para hacer y deshacer a discreción; la empresa tiene que probar y convencer de que no hay otro remedio que ajustar las nóminas para garantizar el bienestar de la compañía y, por ende, de sus empleados.

¿Qué opciones tiene el trabajador ante una reducción salarial?

Una vez lanzada la piedra de la reducción salarial, el trabajador no se encuentra desamparado. La ley le ampara y le ofrece varias vías de actuación. Ante una modificación sustancial de su salario, el trabajador puede optar por aceptar las nuevas condiciones, rescindir su contrato con derecho a una indemnización o impugnar la decisión si considera que no se ajusta a derecho.

Rescisión del contrato y derecho a indemnización

Si un empleado decide no aceptar el descenso de su jornal y rescindir su contrato, tiene derecho a recibir una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. Es un faro que guía al trabajador en el oscuro momento de tener que desvincularse de la empresa por una razón tan amarga como es la reducción de su estipendio.

Impugnación de la medida y defensa de los derechos

El trabajador no tiene por qué resignarse a aceptar la rebaja. Posee el derecho de impugnar la medida ante la jurisdicción social. Este debe ser su escudo y su espada en la lucha por sus derechos, y tiene un plazo de 20 días desde la eficacia de la medida para emprender esta acción.

Preguntas frecuentes

Aquí encontrarás respuestas a las dudas más comunes que pueden surgir en este complicado entramado laboral.

¿Es necesaria una causa justa para bajar el salario?

Efectivamente, no puede realizarse una reducción salarial sin más. Es imprescindible que existan razones que la empresa pueda justificar objetivamente.

¿Qué periodo tiene el trabajador para impugnar la rebaja?

El trabajador dispone de un plazo de 20 días hábiles después de que la medida tenga efecto para presentar su impugnación.

¿Qué sucede si la empresa no sigue el procedimiento adecuado?

Si la empresa no respeta el procedimiento legalmente establecido, las modificaciones podrían considerarse no válidas, y el trabajador tendría derecho a reclamar ante la justicia.

¿Cuál es la indemnización si el trabajador decide no aceptar la reducción y rescindir su contrato?

El trabajador tendría derecho a una indemnización de 20 días por año trabajado, con el límite de 12 mensualidades.

¿Puede el trabajador aceptar la rebaja y luego reclamar?

Una vez aceptada la nueva situación salarial, si el trabajador no ha impugnado en los plazos estipulados, en principio no podría reclamar posteriormente por esa vía. No obstante, siempre es recomendable consultar con un experto en derecho laboral.