Tarjetas revolving: qué son, normativa, riesgos que suponen y cómo recuperar el dinero

Las tarjetas revolving son un instrumento financiero que han utilizado muchos consumidores en España. Pero dadas sus condiciones, sobre todo en lo que a los intereses se refiere, también han sido causa de muchos problemas de solvencia para gran cantidad de personas. A continuación vamos a explicarte todo lo que debes saber sobre este tema.

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¿Qué es una tarjeta revolving?

Una tarjeta revolving es un documento asociado a una cuenta, que permite hacer pagos con independencia de que se tengan fondos o no en dicha cuenta. La idea consiste en aplazar la devolución del dinero, de forma que se irá pagando según las formas acordadas, y aplicándose los intereses que correspondan.

Precisamente el problema de las tarjetas revolving radica sobre todo en que los intereses que conllevan suelen ser bastante altos. A esto hay que añadir que a menudo se han comercializado sin la debida transparencia.

Por todo ello, las tarjetas revolving se han convertido en un arma de doble filo. Tanto es así que son muchas las personas que se han endeudado con su uso, y a las que les cuesta mucho salir de esa situación.

¿Cómo funcionan las tarjetas revolving?

Tal como comentábamos en líneas anteriores, las tarjetas revolving dan la posibilidad de hacer pagos tanto si se tiene liquidez en la cuenta asociada como si no. Pero como es lógico, de lo que no puede evadirse el titular del documento es de devolver el dinero que ha utilizado.

Pues bien, para ello tiene dos opciones:

  • Pagar cada mes un porcentaje fijo del saldo deudor. Cuando se aplica esta modalidad normalmente se establecen unos porcentajes máximo y mínimo, en torno al 5% y el 25% respectivamente. Así pues, si se fija un porcentaje mínimo del 5%, se debe devolver al menos esa cantidad del dinero adeudado mensualmente.
  • Abonar una cuota fija. En este caso hay que pagar la misma cantidad cada mes, hasta que la deuda quede totalmente saldada. Pero también aquí se aplican unos máximos y mínimos en la cantidad a desembolsar.

Hay que tener en cuenta que las tarjetas revolving dan la posibilidad también de devolver la deuda a mes vencido. En estos casos funcionan como si de una tarjeta de crédito al uso se tratara, y sin generar intereses. Pero esta modalidad no es muy común, y la realidad es que estas tarjetas suelen funcionar en realidad como préstamos preconcedidos.

La tarjeta revolving se da a través de un contrato, en el que se establece tanto el límite de la cantidad a utilizar como la forma de devolverla. En función de estas condiciones, los intereses serán mayores o menores.

A medida que el usuario utiliza el crédito que conlleva la tarjeta, le quedará menos dinero que utilizar. Del mismo modo, según devuelva el dinero utilizado, volverá a disponer de más crédito que gastar.

Visto así podría decirse que las tarjetas revolving son ventajosas para los usuarios, que pueden comprar lo que necesiten incluso en un momento en el que no disponen de capital para ello.

Pero en realidad son un recurso con el que hay que tener especial cuidado ya que como hemos indicado ya, los intereses que llevan aparejados, y el mal uso, pueden llevar al consumidor a endeudarse por encima de sus posibilidades.

¿Qué riesgos conlleva utilizar una tarjeta revolving?

Ya hemos visto que las tarjetas revolving funcionan realmente como un crédito al consumo. Y como es lógico esto supone una serie de inconvenientes que hay que tener muy presentes antes de utilizarlas.

Riesgo 1. En primer lugar es evidente que las tarjetas revolving incitan a la persona a consumir, por el hecho de poder comprar incluso sin tener liquidez para ello. Así pues, un uso poco responsable y abusivo de este instrumento financiero puede llevar a la persona a endeudarse en exceso y que no le resulte nada fácil devolver la cantidad adeudada.

Riesgo 2. Hasta que no se devuelve por completo el saldo de la tarjeta, el dinero disponible en ella genera siempre unos intereses que también hay que pagar. Esto hace que sea especialmente importante conocer bien cómo funcionan las tarjetas revolving antes de decidirse a utilizarlas. De otro modo existe el riesgo de estar siempre pagando intereses, y no terminar nunca de devolver el capital.

Riesgo 3. Otro problema de las tarjetas revolving es que a menudo se comercializan de manera poco transparente, como hemos apuntado ya también. En muchos casos se han ofrecido de forma que no se cumplía la Ley de Condiciones Generales de Contratación, ni los requisitos de transparencia.

Algunos bancos se han dedicado a destacar en el propio folleto que la tarjeta se expedía gratuitamente, mientras que los intereses asociados no se mostraban con la misma claridad. Para ello se han utilizado frases muy complicadas y difíciles de entender para la mayoría de usuarios, o con una letra prácticamente imposible de leer en la parte de atrás del contrato.

Riesgo 4. Y sin duda uno de los grandes hándicaps de las tarjetas revolving son los grandes intereses que conllevan. En muchas ocasiones superan el 25% TAE, pero prácticamente en todos sobrepasa el 20% TAE.

Estos altos intereses han hecho que el crédito asociado a la tarjeta revolving se haya llegado a considerar usurario, abriéndose la posibilidad de reclamar según lo dispuesto en la Ley de Usura de 1908.

¿Cuándo se considera que hay usura en las tarjetas revolving?

Para aclarar este extremo hay que acudir a la citada Ley de Usura de 1908, conocida también como Ley de Azcárate.

El artículo 9 de la misma dice:

«Lo dispuesto por esta ley se aplicará a toda operación sustancialmente equivalente a un préstamo de dinero, cualesquiera que sea la forma que revista el contrato y la garantía que para su cumplimiento se haya ofrecido».

Por ello, esta norma es de aplicación a las tarjetas revolving. Además la jurisprudencia ha confirmado su procedencia en estos casos, a pesar de su antigüedad.

Dicho esto, el artículo 1 de la Ley Azcárate dice:

«Será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte aquél leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales.

Será igualmente nulo el contrato en que se suponga recibida mayor cantidad que la verdaderamente entregada, cualesquiera que sean su entidad y circunstancias. Será también nula la renuncia del fuero propio, dentro de la población, hecha por el deudor en esta clase de contratos».

Entonces, sería nulo cualquier préstamo en el que el interés sea considerablemente mayor al normal del dinero. Pero al no aclarar en qué casos se considera que es así, de nuevo hay que acudir a la jurisprudencia.

Pues bien, el Tribunal Supremo ha considerado que es notablemente superior, y por ello usurario, el interés que supera el doble del interés medio ordinario en las operaciones de crédito al consumo que se realicen en la misma época en la que se firmó el contrato correspondiente.

Además el Tribunal ha establecido también que es la entidad que emitió la tarjeta revolving la que tiene que justificar en su caso los motivos excepcionales que puedan explicar por qué se ha aplicado un tipo de interés notablemente superior, según las condiciones del consumidor, sin que sea legítima su aplicación por defecto.

¿Qué pasa cuando finalmente se considera que existe usura?

Atendiendo a los criterios anteriores, si el Juez finalmente dicta sentencia considerando que ha habido usura en las condiciones de una tarjeta revolving, procederá a anular el contrato, según lo establecido en los artículos 3 y 4 de la Ley de Usura de 1908.

La persona que recibió el crédito tendrá que entregar solo la cantidad que se le prestó, sin interés alguno. Además, quienes hayan devuelto una cantidad mayor a la que en principio se les concedió, entre el capital y los intereses, recibirán todo lo pagado por intereses (es decir, lo que supere a la cantidad prestada).

Por ello, en función de la situación en la que se encuentre el consumidor respecto al crédito, hay dos posibles consecuencias cuando se considera que hay usura en un contrato de una tarjeta revolving:

  • La deuda puede disminuir.
  • Se puede conseguir que se devuelva todo el dinero pagado de más, en concepto de intereses.

¿Cómo recuperar el dinero perdido de las tarjetas revolving?

Hay distintas vías que permiten hacer una reclamación por una tarjeta revolving y recuperar toda la cantidad pagada en concepto de intereses. De ellas la principal es la Ley de Usura, que mencionábamos antes.

Pues bien, a partir de esta normativa, se pueden realizar dos tipos de acciones:

Reclamación extrajudicial

La gran cantidad de sentencias que han condenado a las entidades financieras por las tarjetas revolving han hecho que estas hayan empezado a negociar con sus clientes, sin llegar a juicio.

A pesar de no acudir a los Juzgados es importante contar con un abogado, dada la complejidad de este tema. En todo caso lo que hay que hacer es contactar con el servicio de atención al cliente de la entidad que concedió la tarjeta.

Si en un plazo de dos meses no se ha obtenido respuesta, o si esta es negativa, se puede presentar un recurso ante el Banco de España.

Reclamación judicial

En los casos en los que no sea posible llegar a un acuerdo con la propia entidad o banco, queda la posibilidad de acudir a los Juzgados. Hay una extensa jurisprudencia a favor de las personas afectadas por este tipo de préstamo, por lo que las posibilidades de éxito son muy altas.

Se debe interponer una demanda, que el Juzgado admitirá a trámite si se considera que hay razones para ello. El tiempo que tarde en hacerlo dependerá de la carga de trabajo que haya en las oficinas del mismo, por lo que en este caso no es posible dar un plazo aproximado.

Después de admitirse la demanda, se fija la fecha para celebrar el juicio. Y una vez que este tiene lugar, la sentencia suele notificarse con bastante rapidez.

Hay que tener en cuenta que para reclamar una tarjeta revolving da manera judicial sí hay que contar con la asistencia de un abogado, y con la representación den un procurador.

¿Cuándo se puede reclamar una tarjeta revolving?

No existe un plazo máximo de tiempo para interponer una reclamación por una tarjeta revolving. Aunque el crédito fuera satisfecho por completo hace muchos años, se puede conseguir la devolución de los intereses pagados.

Documentación necesaria para reclamar

Los documentos que se deben presentar para tratar de recuperar el dinero pagado por los intereses de una tarjeta revolving son los siguientes:

  • Todos los recibos o liquidaciones correspondientes a la tarjeta. Se tienen que haber recibido o bien por correo ordinario, o por la vía telemática.
  • Contrato de la tarjeta revolving. No en todos los casos es necesaria, pero sí puede llegar a serlo.

Si no cuentas con alguno de estos documentos, debes saber que un abogado especializado puede ayudarte a obtenerlos.

Tarjetas revolving más populares en España

Son muy numerosas las entidades financieras que han comercializado distintos tipos de tarjetas revolving en España. Pero vamos a ver cuáles han sido las más habituales en este país:

  • Carrefour Pass
  • Tarjeta revolving CaixaBank
  • Tarjeta revolving Cetelem
  • Tarjeta revolving de Alcampo
  • Tarjetas revolving de WiZink
  • Tarjetas revolving Iberia – BBVA
  • Tarjetas revolving Ikea Family e Ikea Visa

¿Has pagado o estás abonando actualmente los intereses de una tarjeta revolving, y consideras que existe usura en el contrato? En ese caso no dudes en reclamar tus derechos con la ayuda de un abogado.

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