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Tasa de alcohol permitida en España: límites de la DGT, multas y puntos

PorMaría Gil

Publicado el Actualizado el

Tráfico, multas y carnet

La tasa de alcohol permitida en España no es la misma para todos los conductores, y el número que marque el etilómetro decide si te llevas una multa administrativa o si acabas ante un juez. Los límites no se tocan desde mayo de 1999 y siguen vigentes: 0,25 mg/l en aire espirado para la mayoría de conductores y 0,15 mg/l para noveles y profesionales.

Aquí tienes la tabla completa de tasas, las multas y los puntos que quita la DGT en cada tramo, a partir de qué cifra la alcoholemia es delito y en qué quedó la rebaja a 0,2 gramos por litro que se votó en el Congreso.

¿Cuál es la tasa de alcohol permitida en España?

El límite general está en 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre. Equivale a 0,25 miligramos por litro de aire espirado, que es la unidad en la que da el resultado el etilómetro de un control. Los conductores noveles y los profesionales lo tienen rebajado a la mitad.

Tipo de conductorLímite en aire espiradoLímite en sangre
General0,25 mg/l0,5 g/l
Novel0,15 mg/l0,3 g/l
Profesional0,15 mg/l0,3 g/l
Bicicleta y patinete0,25 mg/l0,5 g/l

Las tres categorías salen del artículo 20 del Reglamento General de Circulación, y conviene saber a cuál perteneces porque la diferencia entre una y otra es una copa:

  • Conductor novel: cualquiera durante los dos años siguientes a obtener el permiso o la licencia. No es una etiqueta que dependa de la edad ni de los kilómetros que lleves, solo de la antigüedad del permiso.
  • Conductor profesional: quien lleva camiones de más de 3.500 kg, autobuses de más de nueve plazas, transporte público, transporte escolar y de menores, mercancías peligrosas, servicios de urgencia o transportes especiales.
  • Resto de conductores: todos los demás, incluidos los ciclistas y los conductores de patinetes eléctricos, a quienes se aplica el límite general.

Ojo con el permiso de moto: el reglamento cuenta los dos años desde el permiso "que les habilita para conducir" ese vehículo, no desde el primero que sacaste. Si tienes el B desde hace diez años y te sacas el A2 este mes, al conducir la moto vuelves a tener el límite de 0,15 mg/l.

Tabla de sanciones por alcoholemia de la DGT: multas y puntos

Superar la tasa es una infracción muy grave. La multa base es de 500 euros, y sube a 1.000 euros cuando la tasa dobla la permitida. Los puntos que se pierden salen del anexo II de la Ley de Tráfico y no dependen de la multa, sino del tramo en el que caiga la lectura del etilómetro.

Tasa en aire espiradoConductor generalNovel o profesional
Hasta 0,15 mg/lSin sanciónSin sanción
De 0,15 a 0,25 mg/lSin sanción500 € y 4 puntos
De 0,25 a 0,30 mg/l500 € y 4 puntos500 € y 4 puntos
De 0,30 a 0,50 mg/l500 € y 4 puntos1.000 € y 6 puntos
De 0,50 a 0,60 mg/l1.000 € y 6 puntos1.000 € y 6 puntos
Más de 0,60 mg/lDelitoDelito
Negarse a soplarDelitoDelito

En cada tramo la cifra de partida no cuenta, porque la norma habla de tasas superiores al límite: dar exactamente 0,25 mg/l no es infracción para un conductor general, pero 0,26 mg/l sí. Para la tasa en sangre basta con multiplicar por dos la del aire, así que 0,25 mg/l en aire son 0,5 g/l en sangre.

La multa de 1.000 euros también se impone al conductor reincidente, aunque su tasa caiga en el tramo de 500 euros, si ya fue sancionado por lo mismo en el año inmediatamente anterior. Cómo se cuenta ese año y qué pasa cuando la reincidencia se traslada al juzgado lo tienes en reincidencia en alcoholemia.

Ejemplo

Marcas 0,32 mg/l en un control. Con el permiso B desde hace ocho años son 500 euros y 4 puntos. Con el permiso sacado hace catorce meses, esa misma cifra supera el doble de tu límite (0,30 mg/l) y son 1.000 euros y 6 puntos.

Estas cuantías conviven con el resto del cuadro sancionador de tráfico, que puedes consultar en la tabla de sanciones de la DGT.

¿Qué es la tasa de alcoholemia y qué norma la regula?

La tasa de alcoholemia es la cantidad de alcohol que queda en el organismo después de beber. Se puede expresar de dos maneras: en gramos por litro de sangre, que es la medida clínica, y en miligramos por litro de aire espirado, que es la que da el etilómetro en un control de carretera.

Los límites están en el artículo 20 del Reglamento General de Circulación, que es la norma que fija las tres tasas. Las multas y los puntos vienen de la Ley de Tráfico, que califica la conducta como infracción muy grave en su artículo 77 y reparte los puntos en el anexo II.

La prueba normal es la del aire espirado. Si la primera da positivo, el agente repite la medición pasados unos minutos, y el conductor puede pedir una prueba de contraste mediante análisis de sangre. Negarse a soplar no es una salida: es un delito por sí mismo, castigado más duramente que muchas tasas altas.

¿Cuándo la alcoholemia deja de ser multa y pasa a ser delito?

La frontera está en el artículo 379.2 del Código Penal. A partir de una tasa superior a 0,60 miligramos por litro en aire espirado o a 1,2 gramos por litro en sangre, el conductor es condenado en todo caso, sin que haga falta demostrar que conducía mal. Por debajo de esa cifra también puede haber delito si se conduce bajo la influencia del alcohol de forma evidente, pero ahí sí hay que probar la afectación.

La pena es alternativa, y el juez elige una de las tres:

  • Prisión de 3 a 6 meses.
  • Multa de 6 a 12 meses, en cuotas diarias que se fijan según los ingresos.
  • Trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.

A cualquiera de las tres se le suma siempre la privación del derecho a conducir por un tiempo superior a un año y hasta cuatro años. No es opcional: se impone en todos los casos, y cuando pasa de dos años el permiso se pierde y hay que volver a examinarse. El resto de conductas castigadas por el mismo capítulo del Código Penal las tienes en delitos contra la seguridad vial.

Negarse a hacer la prueba se castiga en el artículo 383 con prisión de 6 meses a 1 año y la misma privación del derecho a conducir de uno a cuatro años. Es decir, negarse sale peor que dar un 0,70, porque en el delito de alcoholemia el juez puede elegir entre la multa, los trabajos y la prisión, y aquí solo cabe la pena de prisión.

Cuando hay delito no hay además multa de tráfico: la Ley de Tráfico solo castiga estas conductas "cuando no sean constitutivas de delito". Superado el umbral penal, no se suman los 1.000 euros ni los 6 puntos, porque lo que se pierde es directamente el derecho a conducir durante el tiempo que fije la sentencia.

La rebaja de la tasa a 0,2 g/l: en qué ha quedado

Desde 2024 circula la idea de bajar el límite general de 0,5 a 0,2 gramos por litro en sangre (0,1 mg/l en aire espirado), una propuesta que la DGT respalda y que igualaría a todos los conductores con la tasa que hoy tienen los noveles. Muchas páginas la dan ya por aprobada. No lo está.

La proposición de ley se debatió en la Comisión de Interior del Congreso, con competencia legislativa plena, y decayó el 18 de marzo de 2026 por 18 votos a favor y 19 en contra. En septiembre de 2026 el grupo socialista anunció que volvería a presentarla, así que el asunto sigue vivo, pero como propuesta.

Qué se aplica hoy: mientras no se publique un cambio en el BOE, los límites que valen en un control son los de la tabla de arriba, 0,25 y 0,15 mg/l. Ninguna reforma es exigible por haberse anunciado.

¿Qué efectos produce conducir bajo los efectos del alcohol?

Los efectos dependen de cada persona, porque no todo el mundo lo tolera del mismo modo. De forma general, estos son los tramos que se manejan en seguridad vial, medidos en gramos por litro de sangre:

  • Entre 0,3 y 0,4 gramos por litro: aumenta el tiempo de reacción, empiezan las dificultades de coordinación y se pierde el respeto a la velocidad.
  • Entre 0,5 y 0,8 gramos por litro: se distorsiona la percepción de la distancia y la visión.
  • Entre 0,8 y 1,5 gramos por litro: la percepción y la coordinación empeoran claramente y puede aparecer somnolencia.
  • Entre 1,5 y 2,5 gramos por litro: dificultades serias de percepción, coordinación y atención, con grandes obstáculos para conducir.

¿Cuánto tarda en bajar la tasa de alcohol en sangre?

El organismo elimina el alcohol muy despacio, en torno a 0,10 o 0,15 gramos por litro cada hora, y ese ritmo no se puede acelerar. Es un dato que conviene tener presente porque explica la mayoría de los positivos de la mañana siguiente.

Con 1,5 gramos por litro al acostarte a las tres de la mañana, a las nueve seguirías rondando los 0,9 gramos por litro, casi el doble del límite. Por eso los controles de domingo por la mañana siguen pillando a conductores que llevan horas sin beber y se creen sobrios.

¿Dormir o beber agua bajan la tasa de alcohol?

No, dormir no sirve para bajar la tasa de alcohol en sangre. Dormir ayuda a descansar, pero el alcohol se sigue eliminando al mismo ritmo, e incluso más despacio durante el sueño. De ahí que no convenga conducir al día siguiente de una noche larga si no han pasado las horas suficientes.

Beber agua tampoco baja la tasa. Ayuda con la resaca y con la deshidratación, que no es poco, pero no cambia la cantidad de alcohol que el hígado tiene que procesar ni el tiempo que tarda en hacerlo.

¿Hay trucos para dar negativo en un control de alcoholemia?

No, ninguno de los trucos que circulan funciona. Ni tomar azúcar, ni masticar café en grano, ni el chicle de menta, ni hacer ejercicio, ni beber litros de agua. El etilómetro mide el alcohol del aire que sale de los pulmones, y eso solo depende del que quede en la sangre.

Tampoco sirve mezclar con otras sustancias: además de no bajar la tasa, la presencia de drogas en el organismo es por sí sola una infracción muy grave, con 1.000 euros de multa y 6 puntos, se conduzca como se conduzca.

Lo único que baja la tasa es el tiempo. Con la cuenta del apartado anterior, hacen falta entre ocho y doce horas para eliminar 1,2 gramos por litro, que es el umbral penal.

¿Por qué sube más rápido el alcohol en unas personas que en otras?

Con la misma cantidad de bebida, dos personas pueden dar cifras muy distintas en el etilómetro. Estos son los factores que más influyen en que el nivel de alcohol en sangre suba con mayor rapidez:

Tipo de bebida

En las bebidas fermentadas, como el vino o la cerveza, la absorción es más lenta. Con las destiladas, como el whisky o el ron, es mucho más rápida, y si se mezclan con bebidas gaseosas el proceso se acelera todavía más.

Velocidad a la que se bebe

Conviene beber despacio, porque cuanto más rápido se hace, más sube la absorción y con ella la tasa de alcoholemia.

Edad

Los menores de 18 años y los mayores de 65 tienen una sensibilidad mayor a los efectos del alcohol.

Sexo

El alcohol se distribuye de forma distinta en el organismo de mujeres y hombres. Las mujeres pueden alcanzar una tasa más alta habiendo bebido lo mismo que un hombre, sobre todo a edades jóvenes.

Peso

Igual que el sexo, el peso influye en cómo se reparte el alcohol en la sangre. Una persona con poco peso puede dar una tasa mayor que otra más corpulenta habiendo bebido lo mismo.

No haber comido antes de beber

Beber con el estómago vacío hace que el alcohol pase a la sangre con mayor rapidez. Comer no impide que suba la tasa, solo hace que tarde más en subir.

Hora en la que se bebe

Durante las horas de sueño el alcohol se elimina más lentamente. Si se ha bebido una cantidad importante antes de acostarse, es fácil despertar por la mañana con una tasa todavía alta.

Experiencia al volante

Los conductores noveles notan más los efectos del alcohol, porque todavía no han automatizado movimientos que la experiencia acaba haciendo inconscientes. Esa es precisamente la razón de que se les imponga un límite más bajo durante los dos primeros años.

Otros factores personales

El estrés, la ansiedad, la fatiga, la somnolencia y determinadas enfermedades también afectan al nivel de alcoholemia y a cómo se acusan sus efectos.

Preguntas frecuentes sobre la tasa de alcoholemia

Las dudas que más se repiten sobre los límites, los puntos y el carnet.

¿Cuántos puntos te quitan por alcoholemia?

Cuatro puntos si la tasa supera 0,25 mg/l en aire espirado sin pasar de 0,50 (para noveles y profesionales, si supera 0,15 sin pasar de 0,30) y seis puntos por encima de esas cifras. Negarse a la prueba o dar positivo en drogas también son seis puntos. Para saber con cuántos te quedas, tienes cómo consultar los puntos del carnet y cómo recuperar los puntos perdidos.

¿Con qué tasa de alcohol te retiran el carnet?

La multa administrativa no retira el carnet, solo resta puntos. El permiso se pierde por dos caminos: quedarte a cero puntos, o una condena penal que imponga la privación del derecho a conducir, que a partir de 0,60 mg/l es obligatoria y va de uno a cuatro años. Si se agotan los puntos, lo que viene después lo cuenta conducir sin puntos.

¿Cuánto tiempo dura la tasa de conductor novel?

Dos años desde la fecha de obtención del permiso, no desde que empiezas a conducir. Pasado ese plazo se aplica el límite general de 0,25 mg/l, siempre que no conduzcas un vehículo de los que obligan a la tasa profesional.

¿Qué tasa de alcohol se aplica a bicicletas y patinetes?

La misma que a un coche: 0,25 mg/l en aire espirado. El Reglamento General de Circulación menciona expresamente a los ciclistas, y la DGT aplica el mismo criterio a los vehículos de movilidad personal. La multa es de 500 o 1.000 euros según el tramo, aunque sin pérdida de puntos si no hace falta permiso para conducirlos. Todo lo demás sobre estos vehículos está en la normativa de los patinetes eléctricos.

¿Existe la tasa 0,0 en España?

No. Ningún conductor tiene hoy una tasa cero: la más baja es la de noveles y profesionales, 0,15 mg/l en aire espirado. La tasa 0,0 para menores que conduzcan bicicletas, patinetes o ciclomotores era una de las medidas de la reforma que decayó en marzo de 2026, y a día de hoy no está en vigor.

¿Qué pasa si el segundo soplido da menos que el primero?

Los tribunales suelen quedarse con la lectura más favorable al conductor y descontar además el margen de error que la normativa metrológica reconoce al etilómetro. Por eso una tasa justo en el filo de un tramo puede acabar sancionada en el tramo de abajo, o no llegar a sancionarse.

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