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Mercadona despide a una gerente que redujo jornada por su hijo y tiene que readmitirla: "¿Podemos desengancharla ya?"

PorRubén Angulo

Publicado el

Derecho Laboral

Una gerente de tienda de Mercadona vuelve de reducir su jornada por el nacimiento de su hijo y recibe, por primera vez en los seis años que lleva en la empresa, una amonestación. Meses después aparece la explicación: un correo interno de una coordinadora preguntaba si ya podían "desengancharla" de la compañía. La Justicia catalana ha declarado nulo el despido que vino después y obliga a Mercadona a readmitirla, pagarle todos los salarios que dejó de cobrar y sumarle 7.500 euros más por daños morales.

Seis años sin una amonestación, hasta que pidió conciliar

La trabajadora entró en Mercadona en mayo de 2018, primero con contratos temporales y después de forma indefinida, hasta alcanzar la categoría de Gerente A. Durante años, su expediente estuvo limpio: ni un apercibimiento verbal ni uno escrito.

El conflicto llegó cuando pidió, por vía judicial, que se concretara su horario tras acogerse a una reducción de jornada por guarda legal. Mientras ese procedimiento avanzaba, pasó un tiempo de baja médica. Antes de resolverse, las partes llegaron a un acuerdo, en abril de 2024, sobre cómo repartir sus turnos de mañana y tarde. Fue al volver de la baja cuando algo cambió por completo en su relación con la empresa.

El correo con el asunto "desenganche"

La primera amonestación de su carrera llegó unas semanas después de su reincorporación, el 11 de mayo de 2024. A partir de ahí, Mercadona fue sumando incidencias disciplinarias, una tras otra, sin sancionar ninguna por separado en el momento en que ocurría. Ese expediente, reunido poco a poco, fue lo que usó después para justificar el despido.

Lo que convenció al tribunal de que aquello no era una simple corrección disciplinaria fue un correo interno. En él, una responsable iba anotando los hechos que se le podían atribuir a la empleada y terminaba con una pregunta directa:

"¿Podemos desengancharla ya de la empresa?"

Correo interno citado en la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña

El propio asunto de ese correo, recoge la resolución judicial, era una sola palabra: "desenganche".

Represalia por pedir conciliar, resuelve el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña

La sentencia no niega que la empleada pudiera haber cometido algún incumplimiento menor. Lo que rechaza es que esas actuaciones tuvieran la gravedad necesaria para justificar la sanción más grave que puede imponer una empresa. Para los magistrados, los hechos apuntan más bien a "una voluntad de desprenderse de una trabajadora que se ha convertido en incómoda" después de que ella acudiera a los tribunales para defender sus derechos.

El tribunal aprecia ahí una vulneración de la garantía de indemnidad: el principio que impide a una empresa tomar represalias contra quien reclama judicialmente algo que considera suyo. Y suma una segunda razón para anular el despido: la empleada disfrutaba de una reducción de jornada por el cuidado de su hijo, una circunstancia a la que el Estatuto de los Trabajadores da protección reforzada.

De pagar y despedir a readmitir sin escapatoria

La trabajadora ya había ganado, en parte, en primera instancia. El juzgado había calificado el despido de improcedente, lo que dejaba a Mercadona una salida: readmitirla o pagarle 14.659,70 euros y dar el contrato por extinguido. Empresa y trabajadora recurrieron esa decisión, cada una por su lado, y el resultado se dio la vuelta por completo.

Al declararse nulo, y no solo improcedente, ese despido deja de ofrecer alternativas: la empresa no puede elegir pagar y prescindir de la empleada.

El dato

El fallo obliga a Mercadona a readmitir de inmediato a la trabajadora, abonarle los salarios de tramitación completos desde la fecha del despido, sumarle 7.500 euros más por daños morales y cargar con las costas de la apelación, junto a 500 euros adicionales de honorarios de la abogada.

La resolución, dictada el 19 de febrero de 2026, sale de la Sala de lo Social del Tribunal catalán, y en ese momento todavía no era firme: Mercadona conservaba la vía de recurrir ante el Tribunal Supremo, buscando que se unificara doctrina.

Si te pasa a ti: qué protege pedir conciliar

La garantía de indemnidad no protege solo a quien pide reducir su jornada: ampara a cualquier trabajador que reclame judicialmente un derecho frente a su empresa, aunque en la carta de despido nunca se mencione ese motivo. Lo decisivo para un tribunal es si hay indicios suficientes para relacionar una sanción con esa reclamación previa. Si los hay, es la empresa la que tiene que demostrar que actuó por otra razón, ajena a la represalia.

Pedir la reducción de jornada por guarda legal es un derecho reconocido para el cuidado de un hijo menor, y quien la disfruta cuenta con una protección extra frente al despido: si la empresa no logra probar que la extinción del contrato nada tiene que ver con esa circunstancia, el despido se declara nulo, no solo improcedente, y eso obliga a la readmisión. Es una de las piezas de lo que se entiende como conciliación familiar y laboral. Y cuando un despido se declara nulo, la empresa pierde la posibilidad de optar por pagar una indemnización: tiene que devolverle su puesto a la persona despedida.

Seis años sin una sola advertencia, y a las pocas semanas de volver de la baja, la primera. Un correo con el asunto "desenganche". Y un tribunal que le ha dado la vuelta al resultado: Mercadona ya no podrá elegir, tendrá que devolverle su puesto.

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