El contrato fijo discontinuo es uno de los tipos de contrato menos conocidos por los trabajadores, a pesar de que la reforma laboral de 2021 lo convirtió en uno de los más habituales en sectores con actividad estacional (hostelería, turismo, agricultura, comercio). Es mejor que un contrato temporal en prácticamente todos los aspectos, así que conviene entender bien cómo funciona antes de firmarlo.
Su rasgo distintivo frente a otros contratos es que combina la estabilidad de un indefinido con la posibilidad de dejar de trabajar, y de cobrar, durante los meses en que la empresa no te necesita, sin que eso rompa la relación laboral.
¿Qué es un contrato indefinido fijo discontinuo?
El contrato fijo discontinuo es uno de los tipos de contrato que existen, en este caso se trata de un contrato indefinido, pero intermitente. Esto quiere decir que se trabaja durante un periodo determinado de tiempo a lo largo de un año y durante el tiempo restante se suspende la relación laboral.
El fijo discontinuo está pensado para realizar un trabajo dentro de una empresa que se repite con una fecha incierta dentro de su actividad normal. De hecho, el aspecto determinante de este tipo de contratos es la imprevisibilidad para determinar la fecha de realización de los trabajos. Podemos encontrar el contrato fijo discontinuo regulado en el artículo 16 del Estatuto de los Trabajadores.
Es totalmente necesario que el contrato de un fijo discontinuo se haga por escrito con la siguiente información:
- Una duración estimada de la actividad.
- La forma y orden de llamamiento que establezca el convenio colectivo aplicable.
- La jornada laboral estimada y su distribución horaria, de manera orientativa.
En los partes de alta y en el informe de vida laboral, este contrato aparece identificado con el código de contrato 300, el número con el que la Seguridad Social y el SEPE lo distinguen del resto de modalidades desde que la reforma de 2022 unificó en uno solo los distintos fijos discontinuos que existían antes. Si ves un 300 en tu vida laboral, es la confirmación de que tu contrato es este.
¿En qué se diferencia de un contrato temporal?
La diferencia principal entre un contrato fijo discontinuo y uno temporal radica en que el contrato fijo discontinuo es un contrato indefinido porque es una necesidad permanente de la empresa, a pesar de ser intermitente a lo largo del año.
Sin embargo, en un contrato temporal, la necesidad que tiene la empresa es extraordinaria o eventual y no tiene por qué repetirse de manera permanente todos los años. Para ese caso tienes un modelo de contrato de trabajo temporal según la causa.
La reforma laboral de 2022 y el contrato fijo discontinuo
El Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre, reformó el artículo 16 del Estatuto de los Trabajadores con efectos desde el 30 de marzo de 2022. El objetivo declarado era reducir la temporalidad: muchas empresas venían encadenando contratos eventuales o por obra y servicio para cubrir necesidades que en realidad eran estables y previsibles, y la reforma empujó esa contratación hacia la figura del fijo discontinuo.
Dos consecuencias prácticas de la reforma que conviene conocer:
- La antigüedad del trabajador fijo discontinuo se cuenta desde el inicio del contrato, sumando también los periodos de inactividad, a efectos de trienios, ascensos y otros derechos ligados a los años en la empresa.
- Desde marzo de 2022, los fijos discontinuos se equiparan al resto de trabajadores para acceder al subsidio por desempleo para mayores de 52 años, algo que antes no podían hacer.
La indemnización por despido improcedente es la excepción a lo anterior: solo se calcula sobre el tiempo que se ha trabajado de verdad, no sobre toda la duración de la relación desde que se firmó el contrato. Lo confirmó el Tribunal Supremo en su sentencia de 20 de mayo de 2025 (recurso 3048/2024): los periodos de inactividad entre llamamientos no cuentan como servicio prestado a efectos de indemnización, aunque sí cuenten para la antigüedad a otros efectos, como los trienios.
Un ejemplo: un trabajador que presta servicios dos meses al año durante tres años acumula seis meses de trabajo efectivo. A razón de 33 días de salario por año de servicio, su indemnización por despido improcedente sería de unos 16,5 días de salario, la misma que cobraría un trabajador con un contrato ordinario de seis meses a jornada completa. No los 99 días que saldrían de contar los tres años completos de vida del contrato.
¿Se puede convertir un fijo discontinuo en indefinido ordinario?
Sí, de dos formas distintas. La primera es una conversión voluntaria: el artículo 16.7 del Estatuto de los Trabajadores obliga a la empresa a informar a sus fijos discontinuos de las vacantes de puestos fijos ordinarios que vayan surgiendo, para que puedan pedir el cambio si les interesa. El convenio colectivo sectorial, o en su defecto el acuerdo de empresa, fija cómo se tramita esa solicitud, pero la empresa no está obligada a concederla salvo que el propio convenio lo imponga.
La segunda vía es un fraude de ley. Si en la práctica no hay verdadera discontinuidad, por ejemplo porque la actividad se extiende de forma continuada durante casi todo el año, temporada tras temporada, sin periodos reales de inactividad, un juzgado de lo social puede declarar que el contrato encubre en realidad un puesto fijo ordinario y ordenar su conversión. La carga de demostrarlo recae en quien reclama, así que conviene guardar los partes de llamamiento y las fechas reales de cada periodo trabajado.
Ventajas y desventajas del contrato fijo discontinuo
Para la empresa, el contrato fijo discontinuo tiene las mismas ventajas que un contrato indefinido porque permite acceder a bonificaciones y reducciones por la contratación de trabajadores.
Además, también facilita a la empresa a adaptar su volumen de personal a los ciclos del mercado, de tal manera que consigue un equipo estable de trabajadores. Asimismo, no es necesario iniciar la formación cada vez que contrate a un nuevo empleado, como ocurre con las contrataciones temporales.
Para el trabajador, este tipo de contratos son beneficiosos, sobre todo si lo comparamos con los contratos temporales. Por ejemplo, existe un compromiso de contratación y, en caso de fin de contrato, las indemnizaciones son mayores.
En cierto modo, desaparecen las incertidumbres que nos puede provocar un contrato temporal, pero sin conseguir la estabilidad económica y laboral que nos puede ofrecer un contrato indefinido no discontinuo.
El principal inconveniente es que no se cobra salario ni se cotiza durante los meses de inactividad, salvo que se tenga derecho a la prestación por desempleo, y que la fecha exacta del llamamiento depende de lo que fije el convenio colectivo, no del trabajador. Tampoco hay garantía de que la jornada o el número de días de actividad se repitan exactamente igual de un año a otro, si varía la actividad real de la empresa.
Aviso: antes de la reforma laboral, sindicatos y tribunales ya venían denunciando que buena parte de los contratos temporales que se firmaban en España deberían haber sido fijos discontinuos desde el principio. Contratar al mismo trabajador durante varias temporadas con contratos eventuales o por obra y servicio, en actividades realmente estables y previsibles, es un fraude de ley.
Derechos de los trabajadores
Además de cualquiera de los derechos de los trabajadores que establece la ley, hay que aclarar que todo aquel trabajador fijo discontinuo que se encuentre en situación de desempleo tiene derecho a cobrar la correspondiente prestación por encontrarse en una situación de inactividad, a pesar de tener un contrato indefinido.
En el momento que reinicie su actividad, el trabajador podrá detener la prestación por desempleo hasta el siguiente periodo en que el contrato quede suspendido. Cabe recordar que para tener derecho a paro hay que cotizar un tiempo mínimo de 360 días dentro de los seis últimos años.
Además, el trabajador también puede trabajar para otras empresas, excepto que se considere concurrencia desleal o haya firmado un pacto de exclusividad.
Jornada laboral del contrato fijo discontinuo
La jornada por defecto es completa (40 horas semanales). El convenio colectivo sectorial puede pactar que los fijos discontinuos de ese sector se contraten a tiempo parcial cuando las peculiaridades de la actividad lo justifiquen, como recoge el artículo 16.5 del Estatuto de los Trabajadores, pero sin ese pacto la jornada se presume completa.
¿Cuál es el salario con este tipo de contrato?
Un trabajador con un contrato fijo discontinuo recibirá exactamente los mismos conceptos retribuidos que se contemplen en el Convenio Colectivo para sus compañeros con contrato indefinido.
El salario de un trabajador con un contrato fijo discontinuo dependerá de las horas que trabaje. Las horas extras y complementarias se abonarán al mismo precio que las horas ordinarias y se tendrán en cuenta para las cotizaciones, tanto de Seguridad Social como de desempleo.
El llamamiento: cuándo y cómo se incorpora un fijo discontinuo
La reincorporación de un trabajador con un contrato fijo discontinuo se conoce como llamamiento y consiste en ir llamando a los trabajadores para que se reincorporen en el orden y la forma que este determinado en el convenio colectivo. Antiguamente solía hacerse por antigüedad rigurosa.
El Tribunal Supremo aclaró en marzo de 2025 cuánto margen tiene que dar la empresa antes de que empiece la temporada: un preaviso de solo 48 horas no es razonable, y como referencia toma los 5 días naturales que el artículo 34.2 del Estatuto de los Trabajadores exige para avisar de un cambio de horario en la distribución irregular de la jornada. El llamamiento puede hacerse por WhatsApp o correo electrónico, siempre que quede constancia de que se ha recibido.
En caso de incumplimiento, el trabajador tiene que reclamar por despido improcedente ante la jurisdicción competente, en un plazo de 20 días hábiles desde el momento en que se tuvo conocimiento de la falta de convocatoria. En caso de duda sobre el llamamiento, siempre se recomienda demandar para asegurarte que el plazo de caducidad de 20 días no se pasa (antes asegúrate bien llamando a la empresa para saber qué ha pasado).
Realmente, no existe un periodo mínimo de días que se ha de estar contratado, a no ser que el convenio colectivo establezca lo contrario. Asimismo, tampoco existe un periodo máximo fijado por ley: la duración de cada llamamiento depende de lo que dure la actividad estacional o intermitente para la que se contrató.
¿Cómo se cotiza con este contrato?
Un trabajador con contrato fijo discontinuo y un trabajador con contrato indefinido cotizarán a la Seguridad Social en las mismas condiciones, es decir, para las contingencias de enfermedad común, incapacidad, jubilación y desempleo.
La base reguladora del trabajador con contrato fijo discontinuo será la que figure como su salario mensual por las horas trabajadas, tanto las horas ordinarias, como las extras o complementarias.
Desde el 1 de abril de 2025, cada día de alta en un contrato fijo discontinuo cuenta 1,5 veces a efectos de cotización para calcular la pensión de jubilación, con el límite de que el total computado en un año no puede superar los días naturales de ese año. Lo introdujo el Real Decreto-ley 11/2024, de 23 de diciembre, precisamente para compensar los periodos de inactividad de cara a los requisitos para jubilarse.
Paro de un fijo discontinuo
Los trabajadores con este tipo de contrato tienen derecho a las prestaciones por desempleo durante los periodos de inactividad entre temporadas, siempre que cumplan el requisito general de haber cotizado al menos 360 días en los seis últimos años. Al retomar la actividad, no se puede compatibilizar la prestación con el propio contrato que la generó si se reanuda a tiempo parcial.
Existe la posibilidad de utilizar el derecho de opción entre distintas prestaciones, con reglas específicas para contar el tiempo cotizado y calcular las bases reguladoras del paro.
¿Tengo derecho a vacaciones?
Sí, los días que correspondan dependerán directamente del convenio colectivo. En caso de que no hubiera un convenio colectivo, los días de disfrute de vacaciones se establecerán según un acuerdo común.
Si no se llegan a disfrutar dentro del periodo de trabajo, sea cual sea el motivo, las vacaciones se abonarán económicamente junto con el finiquito correspondiente, igual que en el pago de vacaciones no disfrutadas de cualquier otro contrato. No obstante, es importante recordar que tan solo se tendrá derecho a la parte proporcional de las vacaciones en función de los días que se trabajen de manera efectiva (como ocurre en los trabajos temporales).
Veamos un ejemplo: si un trabajador con este tipo de contrato ha trabajado solamente seis meses, tendrá derecho a quince días de vacaciones, como mínimo. Para calcular el importe exacto de esos días en el finiquito, puede ayudarte nuestra calculadora de finiquito.
¿Qué pasa si no me reincorporo en el llamamiento?
Si no te reincorporas al llamamiento realizado, se considerará como una baja voluntaria o dimisión. Lo que es importante saber aquí es que la fecha de efectos de la medida será con el día que nos debimos reincorporar. Por ello, es posible que perdamos el derecho a la prestación que estamos percibiendo.
Preguntas frecuentes sobre el contrato fijo discontinuo
Cuatro dudas concretas que no encajan del todo en los apartados anteriores pero se repiten mucho.
¿Qué es el código de contrato 300?
Es el número con el que la Seguridad Social y el SEPE identifican el contrato fijo discontinuo en la vida laboral y en los partes de alta, desde que la reforma de 2022 unificó en un solo código las variantes que existían antes.
¿Con cuánto tiempo tiene que avisarme la empresa del llamamiento?
No hay un plazo fijo en la ley, pero el Tribunal Supremo considera que 48 horas no son suficientes. Toma como referencia los 5 días naturales que exige el artículo 34.2 del Estatuto de los Trabajadores para un cambio de horario.
¿Cuánto cobro si no me llaman y reclamo por despido?
Solo se cuenta el tiempo que has trabajado de verdad, sumando todas las temporadas, a razón de 33 días de salario por año de servicio efectivo. Los periodos sin actividad entre llamamientos no se computan.
¿Los meses sin trabajar cuentan para la jubilación?
Desde abril de 2025 sí ayudan más que antes. Cada día de alta cuenta 1,5 veces a efectos de cotización, con el límite de no superar los días naturales del año, para compensar los periodos de inactividad.





