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Cuándo es robo y cuándo hurto: penas y prescripción

PorRubén Angulo

Publicado el

Penal, delitos y denuncias

Robo y hurto se usan casi como sinónimos cuando alguien cuenta que le han quitado la cartera, el móvil o la bicicleta. Para el Código Penal no son lo mismo, y a quien lo ha sufrido, o a quien le acusan de ello, le interesa saber cuál de los dos es porque la pena cambia mucho de uno a otro.

Todo depende de cómo se quitó la cosa: si hubo que forzar algo para llegar a ella, si se amenazó o se empujó a alguien, o si simplemente se cogió sin permiso. Te explicamos cómo distingue la ley el robo del hurto, qué penas tiene cada uno desde la reforma de 2026, cuándo prescriben y en qué casos puedes denunciar por internet.

Robo y hurto: la diferencia está en la fuerza o la violencia

La diferencia entre robo y hurto está en el medio que se usa. El hurto es coger una cosa ajena sin permiso de su dueño, sin forzar nada ni a nadie. El robo exige además fuerza en las cosas para llegar a ella o violencia o intimidación sobre las personas.

En lo demás coinciden: alguien se queda con una cosa mueble que no es suya y lo hace con ánimo de lucro, es decir, para sacar provecho de ella. Así lo definen el artículo 234 del Código Penal para el hurto y el artículo 237 para el robo.

Por eso un mismo objeto puede dar lugar a delitos distintos. Llevarse el móvil que alguien ha dejado sobre la mesa de un bar es hurto. Sacarlo de un coche después de romper la ventanilla es robo con fuerza. Quitárselo a alguien amenazándole es robo con violencia o intimidación.

El robo sin violencia también existe: es el robo con fuerza en las cosas, en el que nadie sufre daño pero se rompe, se fuerza o se salta algo para llegar a lo que se quiere llevar.

Cuándo se considera robo: fuerza en las cosas o violencia en las personas

Hay robo cuando, para apoderarse de la cosa, se usa la fuerza para entrar o salir del lugar donde está, o se emplea violencia o intimidación contra alguien. La violencia cuenta aunque llegue después: al cometer el delito, para proteger la huida o contra quien acude a ayudar a la víctima o la persigue.

Robo con fuerza en las cosas

El artículo 238 del Código Penal enumera los casos que convierten la sustracción en robo con fuerza:

  • El escalamiento, que es entrar por un sitio que no está pensado para ello, como trepar hasta una ventana.
  • Romper una pared, el techo o el suelo, o fracturar una puerta o una ventana.
  • Fracturar armarios, cajas u otros objetos cerrados, forzar sus cerraduras o descubrir sus claves.
  • Usar llaves falsas.
  • Inutilizar sistemas de alarma o de vigilancia.

Son llaves falsas las ganzúas, las llaves legítimas que el dueño perdió o que se consiguieron cometiendo un delito, y cualquier otra que no sea la que usa el propietario. El artículo 239 equipara a las llaves las tarjetas y los mandos a distancia, igual que cualquier instrumento tecnológico parecido.

Robo con violencia o intimidación

Es el atraco de toda la vida: alguien quita algo empujando, golpeando o amenazando a la víctima, con arma o sin ella. Es el más grave de los dos tipos de robo porque, además del patrimonio, se ataca a la persona. Por eso la pena del robo se suma a la que corresponda por las lesiones que se causen.

El límite de los 400 euros: cuándo el hurto es delito leve

El hurto siempre es delito, pero si lo sustraído no supera los 400 euros es un delito leve castigado solo con multa de uno a tres meses. Por encima de esa cantidad pasa a ser un delito menos grave, con pena de prisión.

Ese límite no existe en el robo. Un robo con fuerza o con violencia se castiga con prisión aunque lo que se lleven valga 20 euros.

Hay dos casos en los que un hurto de menos de 400 euros no se queda en delito leve:

  • Cuando concurre alguna agravante del artículo 235, como que lo sustraído sea un teléfono móvil, que se utilice a menores de dieciséis años o que se aproveche la situación de desamparo de la víctima.
  • Cuando el autor ya ha sido condenado por al menos tres delitos de la misma naturaleza, y uno de ellos era leve. En ese caso se le aplica la pena de prisión del hurto de más de 400 euros.

Para contar esas condenas anteriores no se tienen en cuenta los antecedentes penales cancelados ni los que deberían estarlo.

Reforma de 2026: la Ley Orgánica 1/2026, de 8 de abril, en vigor desde el 10 de abril de 2026, endureció el trato a quien acumula hurtos leves y añadió como agravante el hurto de móviles y de otros dispositivos que puedan guardar datos personales. Los que están a la venta, en almacén o en exposición en una tienda no entran en esa agravante.

Penas del hurto y del robo en el Código Penal

La pena va desde una multa en el hurto leve hasta seis años de prisión en el robo con fuerza más grave en una vivienda o en un local abierto al público. Estas son las penas básicas de cada caso:

Delito Pena Artículo
Hurto de hasta 400 euros Multa de uno a tres meses 234.2
Hurto de más de 400 euros Prisión de seis a dieciocho meses 234.1
Hurto agravado Prisión de uno a tres años 235
Robo con fuerza Prisión de uno a tres años, o de dos a cinco con una agravante del artículo 235 240
Robo con fuerza en vivienda Prisión de dos a cinco años, o de dos a seis si es especialmente grave 241
Robo con violencia Prisión de dos a cinco años, o de tres años y seis meses a cinco en vivienda o local 242

Las agravantes del hurto del artículo 235 incluyen, entre otras, sustraer objetos de valor artístico o histórico, llevarse cableado o equipos de suministro eléctrico o de telecomunicaciones, robar móviles o actuar dentro de un grupo criminal. Si concurren dos o más, la pena se impone en su mitad superior.

En el robo con violencia la pena sube a su mitad superior si se usan armas u otros medios igual de peligrosos, o si se ataca a quien acude a ayudar. Al revés, el juez puede bajarla un grado cuando la violencia o la intimidación fueron de poca entidad.

La vivienda pesa porque la ley protege a quien vive en ella. Es casa habitada cualquier lugar donde viva alguien, aunque no esté dentro cuando entran a robar, y cuentan como parte de ella el garaje, el patio y los espacios cerrados unidos al edificio.

La multa del hurto leve se calcula por días. De uno a tres meses son entre 30 y 90 cuotas diarias, y el juez fija cada cuota entre 2 y 400 euros según los ingresos y las cargas de quien la paga. Si no se paga, se cumple un día de privación de libertad por cada dos cuotas impagadas, que en los delitos leves puede hacerse con localización permanente.

Entre familiares no hay pena

El artículo 268 del Código Penal deja sin responsabilidad penal los delitos patrimoniales entre cónyuges que no estén separados, entre padres e hijos y entre hermanos. También entre suegros, yernos y nueras, si viven juntos. Quien se lleva algo de un familiar así solo tiene que devolverlo o pagarlo.

La excepción no sirve si hubo violencia o intimidación, ni si se abusó de la vulnerabilidad de la víctima por su edad o por una discapacidad. Tampoco protege a los extraños que participen en el delito.

Qué pasa si robas en una tienda o en tu trabajo

Llevarse algo de una tienda sin pagar es casi siempre hurto, y si lo que te llevas no pasa de 400 euros se juzga como delito leve con multa. Pasa a ser robo si se fuerza algo para llegar al producto, como una vitrina cerrada, o si se entra en el local cuando está cerrado.

Quitar o inutilizar la alarma o la etiqueta antirrobo del producto tiene su propia regla: la pena del hurto se impone en su mitad superior. Además de la pena, el responsable tiene que devolver lo que se llevó o pagar su valor.

Ejemplo

Una persona sale de un supermercado con una colonia de 60 euros escondida en el bolso. Es un hurto leve, con multa de uno a tres meses. Si para sacarla ha arrancado el dispositivo antirrobo, la multa se impone en su mitad superior, de dos a tres meses.

Si en lugar de la colonia le quita a un cliente del bolsillo un móvil de 300 euros, ya no es delito leve aunque no llegue a 400 euros: el hurto de móviles está agravado y se castiga con prisión de uno a tres años.

Si te detienen por un robo o un hurto, conviene conocer los derechos del detenido, empezando por el de no declarar y el de tener un abogado.

Robar en el trabajo

Coger dinero o material de la empresa sin permiso es hurto, con las mismas reglas que en cualquier otro sitio. Si era algo que te habían confiado y tenías que devolver o entregar, como un portátil o el dinero que gestionas, puede ser apropiación indebida. El artículo 253 del Código Penal la castiga con las penas de la estafa, o con multa de uno a tres meses si no pasa de 400 euros.

Aparte de lo penal, la empresa puede despedirte. Quedarse con bienes de la empresa es un motivo de despido disciplinario por transgresión de la buena fe contractual, y si el despido se declara procedente no hay indemnización.

Cuándo prescribe un robo o un hurto

El hurto leve, el de menos de 400 euros sin agravantes, prescribe al año. El resto de hurtos y casi todos los robos prescriben a los cinco años. El robo con fuerza en vivienda o local que sea especialmente grave prescribe a los diez años.

Los plazos salen del artículo 131 del Código Penal, que los fija según la pena máxima de cada delito. Casi todas las penas del hurto y del robo se quedan en cinco años de prisión como mucho, y les toca el plazo de cinco años. El robo especialmente grave del artículo 241.4 llega a seis años, y eso lo lleva al plazo de diez.

El plazo empieza a contar el día en que se cometió el delito y se interrumpe cuando el procedimiento se dirige contra una persona concreta como posible responsable. Las demás reglas, como qué pasa cuando el proceso se paraliza, las tienes en el artículo sobre la prescripción de los delitos.

Denunciar un robo por internet: en qué casos se puede

Puedes denunciar un robo o un hurto por internet en la Oficina Virtual de Denuncias de la Policía Nacional solo si no hubo violencia ni intimidación y no conoces al autor. Después tienes que ir a firmarla a comisaría en un plazo máximo de 72 horas.

La oficina virtual no admite estos hechos:

  • Los cometidos con violencia física o intimidación, y los de naturaleza violenta o sexual.
  • Los que tienen un autor conocido, o uno al que podrías reconocer físicamente.
  • Los que tienen testigos que pudieron presenciarlos.
  • Los que quiere denunciar un menor de edad.
  • Los que se están cometiendo en ese momento, que se avisan al 091 o al 112.

Al terminar el formulario te dan un número de referencia. Llévalo a la comisaría que hayas elegido, porque sin tu firma allí la denuncia no tiene validez jurídica. Esta oficina solo sirve para denuncias ante la Policía Nacional.

En los demás casos, la denuncia se pone en una comisaría, en un cuartel de la Guardia Civil o en el juzgado de guardia. Según el artículo 265 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, puede hacerse por escrito o de palabra, y quien denuncia no está obligado a probar los hechos.

Tampoco hace falta saber quién ha sido: puedes denunciar sin tener datos del autor y la investigación corre a cargo de la policía. Si entre lo robado estaba tu documentación, guarda la copia de la denuncia, porque acredita el robo cuando vayas a pedir el duplicado del NIE o el TIE o de cualquier otro documento.

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