Modelo de contrato de confidencialidad en Word y PDF
Antes de enseñar un proyecto, una lista de clientes o el código de tu empresa a alguien de fuera, lo sensato es que firme que no lo va a contar ni usar. Aquí tienes el modelo de contrato de confidencialidad en Word y PDF en tres versiones: unilateral, cuando solo una parte revela información, mutuo, cuando las dos se la intercambian, y para empleados y colaboradores, que deja claro que no es un pacto de no competencia.
Qué es un acuerdo de confidencialidad o NDA
Un contrato de confidencialidad es un documento en el que una persona o una empresa se compromete a no contar ni usar la información reservada que otra le enseña. Se le llama también acuerdo de confidencialidad, compromiso de confidencialidad o NDA, por sus siglas en inglés (non-disclosure agreement). Son nombres distintos para lo mismo.
Se firma antes de enseñar algo que tiene valor precisamente porque no lo conoce nadie más: un proyecto que buscas financiar, la lista de clientes que verá un proveedor, el código que revisará un programador externo o las cuentas de una empresa que alguien quiere comprar.
No hay una ley que regule este contrato en concreto. Vale porque el artículo 1255 del Código Civil deja a las partes pactar lo que quieran mientras no vaya contra la ley, la moral o el orden público, y lo que se firma obliga como si fuera ley entre las partes (artículo 1091 del Código Civil). Tampoco necesita notario: basta un documento privado firmado.
Unilateral o mutuo: cuál de los tres modelos usar
La primera decisión es quién va a enseñar información a quién. De eso depende el modelo:
| Modelo | Quién revela | Quién se obliga a callar | Cuándo se usa |
|---|---|---|---|
| Unilateral | Una sola parte | La que recibe la información | Presentar un proyecto a un inversor, encargar un trabajo a un proveedor o enseñar un prototipo |
| Mutuo | Las dos | Las dos, cada una sobre lo que recibe | Dos empresas que negocian una alianza, una fusión o un proyecto conjunto |
| Empleados y colaboradores | La empresa | El trabajador o el profesional externo | Puestos con acceso a clientes, precios, datos o desarrollos técnicos |
El mutuo, además, protege la existencia misma de la negociación y deja claro que firmarlo no obliga a cerrar ningún trato. Si trabajas con un autónomo, el acuerdo para colaboradores se firma junto al contrato de prestación de servicios, que ya trae su propia cláusula de confidencialidad pero sin el detalle de este documento.
Las cláusulas que deciden si el contrato sirve
Un acuerdo de confidencialidad que dice solo "las partes guardarán secreto de todo" es difícil de hacer valer. Estas son las cláusulas que marcan la diferencia el día que hay que reclamar.
Definir bien la información confidencial
La definición tiene que ser amplia en la forma (por escrito, de palabra, en un correo, en una reunión) y concreta en el contenido. Conviene añadir una lista de lo que de verdad te preocupa, por ejemplo la cartera de clientes o una fórmula. Los modelos traen un hueco para escribirlo.
Excepciones que siempre conviene incluir
Lo que ya es público, lo que el receptor conocía antes, lo que le llega de un tercero sin obligación de reserva y lo que desarrolla por su cuenta no puede quedar atado. Tampoco puede impedirse revelar algo cuando lo exige una ley o un juez. Sin estas excepciones, la otra parte tiene un buen argumento para decir que el contrato es abusivo.
Cuánto dura la obligación de reserva
La ley no fija un plazo, así que se pacta. Lo normal es que la obligación dure mientras dura la relación y un número de años concreto después. Para lo que sea secreto empresarial, los modelos alargan la protección mientras siga siéndolo.
Devolución o destrucción al terminar
Cuando acaba el proyecto, el receptor devuelve o destruye los documentos y las copias, también las electrónicas, y lo confirma por escrito. Esa confirmación es la prueba de que ya no tiene nada.
Penalización: la cláusula penal del Código Civil
La cláusula penal fija de antemano cuánto paga quien incumple, sin tener que probar el daño. Ojo con el artículo 1152 del Código Civil: si no se dice otra cosa, la pena sustituye a la indemnización. Por eso los modelos pactan de forma expresa que se puede cobrar la pena y además reclamar el daño que la supere.
Ejemplo
Pactas una pena de 6.000 euros. El receptor pasa tu lista de clientes a un competidor y pierdes ventas por valor de 20.000 euros. Si el contrato no dice nada más, te quedas con los 6.000. Si pactaste que la pena no sustituye a la indemnización, puedes reclamar también la diferencia, siempre que la pruebes.
El artículo 1154 permite al juez rebajar la pena si la obligación se cumplió en parte o de forma irregular. Una cifra desproporcionada para el tipo de información es lo primero que se discute.
Con empleados: deber de buena fe y no competencia
Un trabajador ya tiene que guardar reserva aunque no firme nada. El artículo 5 del Estatuto de los Trabajadores le obliga a cumplir su trabajo de acuerdo con la buena fe, y el artículo 20.2 somete a las dos partes a sus exigencias. Revelar información de la empresa es una transgresión de la buena fe contractual, que el artículo 54.2.d incluye entre las causas de despido disciplinario.
Entonces, ¿para qué firmar un acuerdo? Porque concreta qué información es reservada, alarga la obligación después del contrato y deja por escrito que el trabajador lo sabía. Si quien maneja datos personales es el trabajador, el artículo 5 de la Ley Orgánica de Protección de Datos le impone además un deber de confidencialidad que se mantiene aunque termine la relación. El acuerdo puede ir como anexo del contrato de trabajo indefinido o firmarse más tarde.
Lo que este acuerdo no puede hacer es impedir que la persona trabaje después para otra empresa del sector. Eso es un pacto de no competencia, y el artículo 21.2 del Estatuto de los Trabajadores solo lo admite si se cumplen tres condiciones:
- Que la empresa tenga un interés industrial o comercial efectivo en ello.
- Que pague al trabajador una compensación económica adecuada.
- Que no dure más de dos años para los técnicos y seis meses para los demás trabajadores.
El acuerdo de confidencialidad no exige compensación porque no limita el trabajo, solo el uso de la información. Si una cláusula de confidencialidad está redactada de forma que en la práctica impide trabajar en el sector, se expone a que la traten como una no competencia encubierta. Por eso el modelo para empleados dice expresamente que no lo es.
Secretos empresariales: lo que añade la Ley 1/2019
La Ley de Secretos Empresariales protege la información que reúne tres condiciones, según su artículo 1: que sea secreta, que tenga valor empresarial por serlo y que su titular haya tomado medidas razonables para mantenerla en secreto. Un acuerdo de confidencialidad firmado es una de las medidas más fáciles de demostrar.
El artículo 3 considera ilícito que use o revele un secreto empresarial quien haya incumplido un acuerdo de confidencialidad. Eso abre las acciones civiles de la ley: que se declare la violación, que cese, que se retiren los productos que la aprovechan y que se pague una indemnización.
La misma ley pone un límite: la protección no puede restringir la movilidad de los trabajadores ni impedirles usar la experiencia y las competencias que adquieren honestamente en su carrera (artículo 1.3). Tampoco se puede usar contra quien revela un secreto para descubrir una actividad ilegal en defensa del interés general (artículo 2).
Si se incumple el acuerdo de confidencialidad
La primera reacción suele ser un requerimiento por escrito para que la otra parte deje de usar la información y la devuelva. Si no funciona, hay varias vías y se pueden combinar:
- Reclamar la pena y los daños. El artículo 1101 del Código Civil obliga a indemnizar a quien incumple. Si hay cláusula penal, se reclama la cantidad pactada. El proceso es el de cualquier demanda para reclamar una indemnización por daños y perjuicios.
- Acciones de la Ley de Secretos Empresariales, si la información lo era. Prescriben a los tres años desde que se sabe quién la ha violado (artículo 11), y permiten pedir medidas cautelares para que se deje de usar mientras dura el juicio.
- Despido disciplinario, si quien incumple es un trabajador. Las faltas muy graves prescriben a los 60 días desde que la empresa las conoce y, en todo caso, a los seis meses de cometerse (artículo 60.2 del Estatuto). La carta de despido disciplinario tiene que contar los hechos concretos.
- Denuncia penal en los casos graves. Revelar un secreto de empresa cuando se tenía obligación legal o contractual de guardar reserva se castiga con prisión de dos a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses (artículo 279 del Código Penal). Salvo que afecte a intereses generales, hace falta denuncia de la persona agraviada (artículo 287).
Plazo de la acción civil: la reclamación por incumplimiento del contrato prescribe a los cinco años. Como es una obligación de no hacer, el plazo empieza a contar cada vez que se incumple (artículo 1964.2 del Código Civil).
Otros modelos que puedes consultar
Además de los tres documentos propios, hemos revisado tres modelos de otras webs. No los hemos redactado nosotros, así que léelos con calma antes de usarlos. La Oficina Española de Patentes y Marcas publica un contrato guía en PDF, muy completo y pensado para proyectos de innovación. Factorial ofrece una plantilla gratuita a cambio de dejar tus datos, y Captain Legal genera un NDA unilateral o mutuo a medida, de pago (desde 4,90 euros).
Preguntas frecuentes
Las dudas que más se repiten antes de firmar un contrato de confidencialidad.
¿Es lo mismo un NDA que un acuerdo de confidencialidad?
Sí. NDA son las siglas en inglés de non-disclosure agreement, acuerdo de no divulgación. Contrato de confidencialidad, acuerdo de confidencialidad, compromiso de confidencialidad y NDA son nombres distintos para el mismo documento.
¿Un contrato de confidencialidad tiene que ir ante notario?
No. Los contratos obligan sea cual sea su forma, siempre que tengan los requisitos esenciales de validez (artículo 1278 del Código Civil). Basta un documento privado firmado por las partes, mejor en todas sus páginas y con una copia para cada una.
¿Hay que pagar al trabajador por firmar un acuerdo de confidencialidad?
No. El Estatuto de los Trabajadores exige una compensación económica adecuada para el pacto de no competencia después del contrato (artículo 21.2), no para el deber de reserva. El acuerdo de confidencialidad no impide trabajar para otra empresa, solo usar o revelar la información.
¿Cuánto tiempo dura un acuerdo de confidencialidad?
Lo que pacten las partes, porque la ley no fija un plazo. Lo habitual es que la obligación dure mientras dura la relación y un número de años concreto después. Para los secretos empresariales, se puede alargar mientras sigan siéndolo.
¿Qué pasa si se revela información y no había nada firmado?
No estás del todo desprotegido. Un trabajador tiene el deber de buena fe del Estatuto de los Trabajadores, y si la información era un secreto empresarial se aplica la Ley 1/2019. Pero sin contrato tendrás que probar que era secreta y que tomaste medidas para protegerla, y no podrás cobrar ninguna pena pactada.
